miércoles, 1 de abril de 2009

“Esto es un juego entre los límites y las posibilidades”


Oscar Vernales explica qué es la psicodrama

“Psicodrama: entre el teatro y la multiplicación dramática” es el título del curso que Oscar Vernales dictará a partir del lunes en el Instituto Superior de Psicología Social (53 Nº1127). Y para aquellos que estén interesados en saber de que se trata, hoy a las 18 brindará una charla informativa en el mismo lugar.
Vernales es Psicólogo Social, Psicodramatista, Actor y Director de teatro y su interés hacia este método nació porque encontró "un lenguaje común de estas dos disciplinas, porque el psicodrama es una unión entre la psicología y el teatro".
–¿De qué se trata el curso de psicodrama?
–El curso de psicodrama, al que yo le agrego “un encuentro entre el teatro y la multiplicación dramática” es un método de trabajo. Busca indagar una situación grupal, y trabajarla con métodos de representación dramática, o sea, hacer como una puesta en escena teatral, pero no para hacer teatro sino para explorar qué le pasa a la gente con esa situación. Ese es un poco el objetivo de la escena psicodramática y eso es lo que se aprende e instrumenta en el curso de formación que dicto desde hace aproximadamente quince años.
Para rastrear el origen del psicodrama hay que trasladarse a Bucarest, donde nació, en 1889, Jacob Levy Moreno, quien en 1895 se mudó a Viena y completó sus estudios y desarrolló sus primeras experiencias y propuestas. En 1925, ya en New York, habiendo incorporado el apellido Moreno a su identidad, acuñó el término "psicoterapia de grupo", convirtiéndose en uno de los pioneros del desarrollo de la misma. En 1936 establece un sanatorio en Beacon, donde reside y desarrolla sus numerosas actividades hasta su fallecimiento en 1974.
Según Vernales, en Argentina, los intelectuales que toman su obra son Hernán Kesselman y Eduardo "Tato" Pavlovsky, "dos referentes muy importantes".
"El curso tiene una duración de dos años y cada clase es de una hora y media. El primer año es Aprendizaje del psicodrama y del lenguaje, que es casi una introducción al teatro y el segundo año es la instrumentación, es decir como instrumentamos este lenguaje aprendido para trabajar con grupos humanos, aplicándolo en docencia, en arte, en trabajos comunitarios, institucionales, en todo tipo de grupos que puedan darse situaciones humanas para explorar", indicó el encargado de llevar adelante el curso. Además, Vernales dio un ejemplo puntual del trabajo que realizan durante las clases: "estábamos en un barrio trabajando el miedo que tenían señoras de la periferia de la ciudad de trasladarse hasta al centro. Es un miedo cultural, que tiene que ver con la educación, es una problemática social concreta. Y ese miedo a tomar un colectivo, a perderse en la ciudad, a preguntarle a otra persona, lo trabajamos haciendo una puesta en escena de eso: la espera del colectivo, subir, sacar el boleto. Tratamos los miedos que imposibilitan que alguien pueda hacer algo que necesita hacer, tan simple como un viaje en colectivo, que no es algo simple en el fondo. Y así se pueden enumerar muchísimos miedos, dificultades o conflictos que tiene la gente para desarrollarse".
–¿Cuál sería el objetivo puntual del curso?
–Exteriorizar y expresar aquellas cosas que muchas veces no podemos expresar: el juego dramático y el juego teatral hace que estas cosas se puedan expresar y el expresarlas es una primera elaboración o transformación de esta situación para cambiarla, porque lo que perseguimos con esto es el cambio de alguna forma. El aprendizaje es cambiar, es poder apropiarse de algo que uno quiere hacer, como por ejemplo este viaje en colectivo. Y no se hace en una sola clase, son varias reuniones donde esto se va trabajando, de tal forma que estos miedos se elaboran y desaparecen.
–¿Cuál es el rol del psicodramatista?
–El rol del psicodramatista es dirigir las escenas que se despliegan. Ser un director de escena pero no teatral, sin un objetivo estético, acá el objetivo es ayudar a explorar esas escenas, ayuda a explorar los miedos, las posibilidades de las personas, porque siempre es un juego entre los límites y las posibilidades. Esto que contaba del viaje era una limitación, una vez jugado se ve la posibilidad de llegar a eso, de concretarlo, y así se trabajan muchas cosas.
–¿A quién le recomendaría el curso?
–En general a toda persona interesada en trabajar con gente, sobre todo estudiantes o profesionales de las humanidades en general: artistas, docentes, gente de trabajo social, abogados y médicos también lo hacen. Esto ayuda a trabajar con el cuerpo, no sólo a hablar sino a trabajar las situaciones implicando nuestros vínculos humanos a través del cuerpo.

foto: Eva Cabrera

Nota publicada en el diario Diagonales de La Plata

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